Reflexión: 99% feliz
- Sergio López Moreno
- 21 abr 2025
- 2 Min. de lectura
Hoy me he sentado en mi sofá, después de desayunar. Los circuitos de mi mente han dado energía a un pensamiento positivo que hacía un tiempo que no sentía: creo que soy 99% feliz. Creo que si todo acabase mañana no me quejaría, porque la gente que me rodea es única, y la gente que en algún momento me ha rodeado me ha nutrido y enseñado cosas nuevas de la vida.
Pero tampoco quiero reflejar una imagen idílica a quien lea esto porque, sincerándonos, nadie está exento de problemas; la única diferencia es cómo los gestionamos. Yo, mientras he dicho que me siento feliz casi al completo, sigo teniendo mis preocupaciones, metas sin cumplir, proyectos a medias o que ni si quiera he comenzado, situaciones sociales que me gustaría que fuesen de otro modo…
Sin embargo, si por un momento hecho a un lado esos sueños no cumplidos, esos proyectos sin terminar, lo que queda enfrente mía son las cosas positivas, las cosas con las que SÍ estoy conforme y feliz. En mi caso, la familia y mis amistades cercanas conforman esta satisfacción. Después de muchos años batallando, por fin se ha ido definiendo este pequeño círculo con el que por primera vez en bastante tiempo estoy tranquilo. Tengo la agradable sensación de que las personas que veo ahora mismo se van a quedar más tiempo, sin generar demasiados problemas.
No es complicado notar la poderosa presencia del individualismo actual, cómo nos enfocamos muchísimo en nuestros propios logros y objetivos profesionales o académicos. Y lo entiendo, porque nos llena, y nos sentimos realizados, lo cual es muy importante para mantener una salud mental fuerte. Pero, ¿hasta qué punto esto enmascara otras felicidades compartidas? ¿Cuánta atención se pierde si dedicamos casi toda nuestra energía a dichas metas?
¿Se puede ser 100% feliz sólo llevando a cabo los proyectos, y olvidándose del resto?
Mi corazón no puede, precisamente porque cuando he retirado todo esto unos segundos…me he dado cuenta que esa felicidad estaba camuflada tras una gruesa manta. Que sólo con mis proyectos…no era feliz.
¿Sois felices?
Un cálido abrazo,
Sergio.


Comentarios